En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario puede reaccionar contra los propios tejidos, generando inflamación. En los últimos años, cada vez más datos indican que, para muchas personas, el «punto de partida» puede estar relacionado con la barrera intestinal y el equilibrio de la microbiota (el llamadoeje intestino-inmunidad).

Importante: la información que se incluye a continuación tiene fines educativos y no sustituye la consulta, el diagnóstico o el tratamiento recomendados por el médico.

Los suplementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable.

¿Por qué es importante el intestino en las enfermedades autoinmunes?

El concepto de eje intestino-inmunidad destaca que el intestino juega un papel importante en la regulación de la respuesta inmunitaria. Cuando la barrera intestinal se ve afectada y la microbiota se desequilibra, pueden aparecer señales inflamatorias persistentes. Por eso, además del tratamiento médico, muchos planes de estilo de vida buscan:

  • regulación de la inmunidad (modulación inmunitaria),
  • reducción de la inflamación,
  • apoyo de la barrera intestinal,
  • equilibrio del microbioma.

Además del tratamiento recomendado por el médico, puedes hablar con él sobre las medidas que se indican a continuación.

Medidas complementarias (como complemento al tratamiento médico)

1) Vitamina D3 + Vitamina K2 + Magnesio (bisglicinato)

Dosis orientativa: 1-2 cápsulas al día (en niños: 1 cápsula al día), según el producto y la recomendación del médico.

Seguimiento: dosifica periódicamente la vitamina D (por ejemplo, cada 6-8 meses). Si alcanza aproximadamente 100 ng/ml, detén el tratamiento. Cuando descienda por debajo de 60 ng/ml, puedes reanudarlo (idealmente con autorización médica).

  • La vitamina D es importante para una inmunidad óptima.
  • Se asocia con el K2 porque el D puede aumentar la absorción de calcio, y el K2 favorece el transporte del calcio hacia los huesos.
  • El magnesio es necesario para activar la vitamina D.

2) Zeolita (por ejemplo, Zeolita Spectrum): ayuda a la digestión y intervalo con respecto a los medicamentos.

Dosis orientativa: 3 comprimidos por la mañana + 3 comprimidos al mediodía + 3 comprimidos por la noche. 

Hidratación: intenta beber unos 2 litros de agua al día.

Distancia con respecto a los medicamentos: por lo general, mantenga un intervalo de 2 horas entre la zeolita y los medicamentos.
Nota: si el médico le ha recomendado metotrexato, mantenga un intervalo de 4 horas entre el metotrexato y la zeolita.

Adaptación inicial (posibles efectos transitorios)

Algunas personas pueden experimentar estreñimiento transitorio durante los primeros días (la hidratación ayuda). A veces también pueden aparecer síntomas transitorios (por ejemplo, malestar digestivo, dolor de cabeza, mareos). Lo mejor es empezar con 1 cápsula al día e ir subiendo poco a poco (1 cápsula al día) hasta llegar a la dosis normal.

Dosis orientativa en niños

  • 1-5 años: 1 cápsula al día
  • 5-10 años: 2 cápsulas al día.
  • 10-15 años: 3 cápsulas al día.
  • 15-18 años: 4 cápsulas al día.

Si un niño no puede tragar cápsulas, estas se pueden abrir y el polvo se puede mezclar con agua o comida. Si utiliza polvo: 1 cápsula ≈ una cucharadita (aproximadamente).

3) AHCC: modulador inmunitario (con precaución en caso de síntomas)

Introducción: comience con 1 cápsula al día durante 1-2 semanas. Si los síntomas no empeoran, se puede aumentar gradualmente (dependiendo del producto):

  • Por ejemplo, 3 cápsulas al día para algunas fórmulas (por ejemplo, Mycelcaps) o
  • 2 cápsulas al día para otras fórmulas (por ejemplo: MCS / Vitals).

Si en algún momento los síntomas se acentúan, suspenda el AHCC y consulte con su médico.
En niños: 1 cápsula al día (orientativo, según la edad/peso y acuerdo médico).

Atención: se toma un solo tipo de AHCC, ¡no los tres!

4) Extracto de hojas de olivo (oleuropeína): apoyo antiinflamatorio.

Dosis orientativa: 70 ml/día (dependiendo de la concentración y del producto).
En niños: 1,5-2 ml/kg/día (orientativo).

El extracto de hojas de olivo contiene compuestos (especialmente oleuropeína) con potencial para mantener el equilibrio inflamatorio.

5) Probiótico: para el equilibrio de la flora intestinal.

Un probiótico bien elegido puede ayudar a mantener el microbioma, especialmente cuando hay síntomas digestivos o después de episodios de desequilibrio (antibióticos, estrés, alimentación).

6) Curcumina liposomal o Boswellia: por su efecto antiinflamatorio.

La curcumina (preferiblemente en formas con buena biodisponibilidad) y la boswellia se utilizan con frecuencia como adyuvantes para reforzar la respuesta inflamatoria.

Estilo de vida: alimentación, ayuno intermitente, estrés

Intermitente

Muchas personas utilizan el ayuno intermitente como estrategia para mantener el metabolismo y el equilibrio inflamatorio. Si quieres un enfoque estructurado, puedes profundizar en el libro «Adelgaza sin contar calorías».

Reducción del azúcar y los cereales

Reduce al consumo de azúcar al mínimo y limita los productos con harina, patatas y arroz, sobre todo si notas que te aumentan la inflamación.

Gluten

Algunas personas optan por evitar los productos con gluten (especialmente la harina) cuando observan una sensibilidad o una correlación con los síntomas.

Aceites vegetales ricos en omega-6

Reduce el consumo de aceites vegetales como el de girasol, soja, colza y maíz, especialmente si tu dieta ya es rica en omega-6.

Estado mental y estrés

Mantener un estado emocional lo más estable posible y reducir el estrés crónico puede influir positivamente en la inflamación. La meditación es una opción (por ejemplo, prácticas guiadas; algunos prefieren Joe Dispenza, otros otros métodos). Una rutina sencilla: 30-60 minutos al día en silencio, con los ojos cerrados, respirando con calma y entrenando la atención (cuando la mente se distraiga, vuelve a ella con suavidad).

Nota útil para las enfermedades inflamatorias intestinales

En el caso de la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, algunas personas encuentran útil la sopa de huesos como apoyo para la mucosa intestinal (puede buscar recetas y métodos de preparación).


Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar estos suplementos si estoy en tratamiento?

Consulte con su médico, especialmente si está tomando tratamientos inmunosupresores/antiinflamatorios o anticoagulantes. En el caso del zeolita, mantenga por regla general un intervalo de 2 horas con respecto a los medicamentos (y de 4 horas con respecto al metotrexato, si procede).

 

¿Debo controlar mis niveles de vitamina D?

Sí, lo ideal es controlar periódicamente el nivel de 25(OH)D. Ajustar la dosis en función de los análisis es más seguro que hacerlo «a ojo».

 

¿Qué hago si un suplemento acentúa mis síntomas?

Deje de tomar el suplemento sospechoso y consulte con su médico. En el caso del AHCC, si nota un agravamiento de los síntomas, se recomienda interrumpir su consumo.

9 Productos
9 Productos