Protocolo natural, que puede combinarse con tratamientos clásicos (ungüentos, supositorios, medicación prescrita por el médico).

Es más útil en hemorroides de grado I–II o en crisis leves, cuando hay inflamación y sangrado menor.

1. Aplicación local – para calmar y curar

Objetivo: reducir la inflamación, detener el sangrado menor, calmar el dolor y la picazón.

Polvo de zeolita: 

  • Lava la zona afectada con agua tibia, sin jabón irritante.
  • Sécala dando toques, no frotando.
  • Aplica una capa muy fina de polvo de zeolita en la zona hemorroidal, 2 veces al día.
  • Si las hemorroides son internas: se puede usar un aplicador pequeño con un poco de polvo, pero muy delicadamente, para evitar lesiones.
  • La zeolita ayuda por su efecto absorbente, antiinflamatorio y hemostático.

2. Administración oral – para efecto interno

Objetivo: desintoxicación, reducción de la inflamación, apoyo a los vasos sanguíneos y prevención del estreñimiento.

  • Pycnogenol Strong: ayuda a tonificar las paredes venosas. Dosis: 1-2 cápsulas al día, o
  • Extracto de collinsonia (raíz de piedra). Dosis: 1-2 cápsulas al día.
  • Zeolit Spectrum oral: ayuda a la desintoxicación y a reducir la inflamación general, incluyendo a nivel venoso.
    • Día 1: 1 cápsula por la mañana.
    • Aumenta gradualmente 1 cápsula/día, hasta 3 cápsulas por la mañana y 3 por la noche.
    • Bebe 2 litros de líquidos al día.
    • Si tomas medicamentos, deja un intervalo de 2 horas.
  • Probiótico: para regular la flora intestinal y prevenir el estreñimiento: 1 cápsula por la noche, después de la cena.

3. Alimentación e hidratación

  • Hidratación: mínimo 2 litros de agua al día.
  • Fibras naturales: verduras, frutas, semillas de lino o psyllium (1 cucharada con agua por la mañana).
  • Evita el estreñimiento: es el factor número 1 que agrava las hemorroides.
  • Reduce: el alcohol, el café en exceso, los alimentos picantes y grasos.

4. Estilo de vida

  • No permanezcas en el baño más de 5 minutos.
  • Evita estar sentado por períodos prolongados – levántate y muévete cada hora.
  • Si es necesario, usa un cojín en forma de aro, para reducir la presión en la zona pélvica.
  • Ejercicio moderado: caminar, nadar, yoga – sin ejercicios con alta presión abdominal (ej: levantamiento de pesas).

5. Señales de alarma – cuándo acudir al médico

  • Sangrado abundante o persistente.
  • Dolor severo, de aparición súbita (posible trombosis).
  • Hemorroides que no se reducen espontáneamente o permanecen inflamadas después de 2-3 semanas de tratamiento.
  • Si tienes más de 40 años y el sangrado es de aparición reciente.