Intolerancia a la histamina

Cuando alimentos aparentemente saludables pueden causarte dolores de cabeza, picazón, palpitaciones o problemas digestivos.

¿Qué es la histamina?

La histamina es una sustancia producida naturalmente por el cuerpo, implicada en las reacciones alérgicas, la inmunidad, la digestión y la regulación de la inflamación. También se encuentra en ciertos alimentos, especialmente en los fermentados, curados o guardados por más tiempo.

¿Qué es la intolerancia a la histamina?

La intolerancia a la histamina ocurre cuando el cuerpo no logra degradar eficazmente la histamina. El principal mecanismo implicado es la actividad reducida de la enzima DAO – diaminooxidasa, que tiene la función de descomponer la histamina proveniente de la alimentación.

Cuando la histamina se acumula, pueden aparecer síntomas que se parecen a alergias, pero sin que las pruebas alergológicas sean necesariamente positivas.

Síntomas posibles

✔ dolores de cabeza o migrañas
✔ nariz tapada sin resfriado
✔ estornudos, secreciones nasales
✔ picazón en la piel
✔ urticaria o enrojecimiento
✔ palpitaciones
✔ mareos
✔ hinchazón
✔ calambres abdominales
✔ diarrea
✔ náuseas
✔ estado de agitación o ansiedad

Alimentos ricos en histamina

  • vino tinto y otras bebidas alcohólicas
  • quesos curados
  • embutidos, ahumados, salamis
  • pescado conservado o guardado por más tiempo
  • mariscos
  • chucrut y otros alimentos fermentados
  • vinagre y encurtidos
  • salsa de soja
  • kombucha

Alimentos que pueden favorecer la liberación de histamina

  • tomates
  • chocolate
  • fresas
  • cítricos
  • plátanos muy maduros
  • nueces y avellanas, en algunas personas

¿Por qué aparece?

La intolerancia a la histamina puede ser favorecida por disbiosis intestinal, inflamación digestiva, aumento de la permeabilidad intestinal, déficit de DAO, consumo elevado de alimentos fermentados o ciertos medicamentos que pueden influir en la degradación de la histamina.

¿Por qué es difícil establecer el diagnóstico?

No existe una prueba diagnóstica universalmente aceptada. A diferencia de otras afecciones, donde hay marcadores claros, en la intolerancia a la histamina el diagnóstico se basa principalmente en los síntomas, el historial alimentario y la respuesta a la reducción de alimentos ricos en histamina.

Además, los síntomas son muy inespecíficos y pueden imitar alergias alimentarias, rinitis alérgica, migrañas, síndrome del intestino irritable, ansiedad u otros problemas digestivos e inflamatorios.

El nivel de la enzima DAO en sangre no siempre refleja perfectamente la situación real en el intestino: algunas personas pueden tener síntomas sugestivos con DAO normal, y otras pueden tener DAO baja sin síntomas importantes.

Los síntomas pueden fluctuar de un día a otro; una persona puede tolerar un alimento un día y reaccionar al siguiente, según la cantidad total de histamina consumida, el estrés, infecciones, inflamación intestinal, medicamentos o el estado hormonal.

No todos los casos tienen la misma causa: a veces el problema es el déficit de DAO, otras veces la disbiosis intestinal, el síndrome de activación mastocitaria (MCAS), la inflamación intestinal o ciertos medicamentos. 

¿Qué puedes hacer?

  • Lleva un diario alimentario y anota los síntomas.
  • Reduce temporalmente los alimentos ricos en histamina.
  • Cuida la frescura de los alimentos, especialmente carne y pescado.
  • Apoya la salud intestinal: Zeolit Spectrum, probiótico
  • Verifica posibles deficiencias, incluyendo vitamina D, magnesio, B6 y cobre.
  • Consulta con el médico si los síntomas son frecuentes o graves.

Importante

La intolerancia a la histamina no es lo mismo que una alergia alimentaria. El diagnóstico debe interpretarse en el contexto clínico, y los síntomas graves, como dificultad para respirar, hinchazón facial o sensación de desmayo, requieren evaluación médica urgente.